Entradas populares

Desdoblándose más allá del cuerpo: mi primer acercamiento al viaje astral



¿Alguna vez has sentido que no estabas del todo dentro de tu cuerpo?
Como si, por un momento, fueras más conciencia que materia.

No sé muy bien en qué momento empecé a vivir este tipo de experiencias, pero sí sé que nunca las busqué. No soy una experta en viajes astrales, ni mucho menos. De hecho, las veces que me ha ocurrido han sido en momentos muy concretos: cuando estaba extremadamente exhausta o en ese estado extraño de la mañana, sobre las 6, cuando no estás ni dormida ni despierta del todo.

Ahí es donde empezó todo.

¿Qué es realmente un viaje astral?

Para explicarlo de forma sencilla: el viaje astral es cuando tu conciencia se proyecta fuera del cuerpo físico. Es como si una parte de ti —más sutil, más energética— pudiera moverse por su cuenta.

No es un sueño.
No es imaginación.
Se siente real… demasiado real.

Muchas personas cuentan que se ven desde fuera o que sienten que flotan. En mi caso, lo que más recuerdo es el sonido.


Mi experiencia: el sonido y salir del cuerpo

Ese momento lo tengo muy grabado.

Primero apareció un zumbido, como si pasara un avión muy cerca. Un sonido profundo, que no venía de fuera, sino de dentro. Y después… la sensación de salir.

No fue brusco. Fue como deslizarme.

Y de repente, ahí estaba: viéndome desde arriba.

Mi cuerpo abajo, completamente inmóvil, como si fuera solo una carcasa. Y yo… observando todo con una claridad increíble, como si estuviera viendo una película pero siendo consciente de cada detalle.

También llegué a escuchar voces. Durante mucho tiempo no supe qué eran, pero más tarde entendí que parecían hablar en arameo. No eran voces normales, sino mensajes que te llegaban directamente. La energía en ese momento era tan intensa que mi colgante de amatista salió disparado contra la pared y se rompió.

No me dio miedo, pero sí mucho respeto.


Ese momento en el que no puedes moverte

Hay algo que suele pasar en estos estados y que puede impresionar bastante si no lo entiendes: no poder moverte.

Tu mente está despierta, eres consciente… pero tu cuerpo no responde. Intentas moverte, hablar… y no puedes. Es como estar “dentro” sin control. Pero que no cunda el pánico.......

Aquí entra algo clave: la mente. En ese momento intenta protegerte, empieza a decirte que salgas de ahí. Si le haces caso, todo se corta y vuelves al cuerpo.

Con el tiempo entendí algo importante: no hay que forzar nada.

Justo hoy mi tía me contaba que había tenido una experiencia muy parecida. Sintió ese estado, ese “bloqueo”, pero no llegó a salir del cuerpo. Ella tiene mucha facilidad para los sueños lúcidos: se encuentra con sus padres, visita lugares de España… y lo vive todo con mucha claridad, aunque desde otro tipo de experiencia.

No pasa nada si no “sales” del cuerpo. La clave es soltar y dejar que fluya. Y que ocurra cuando tenga que ocurrir. 


Viaje astral vs. “viajar a otros planos”

El viaje astral, tal como lo he vivido, está muy ligado a este plano. Es como moverte por una versión sutil de la realidad que ya conoces.

Pero hay otra cosa que me ocurre con más frecuencia: puedo “irme” a otros lugares sin pasar por ese proceso de separación. Es como cambiar de realidad directamente. Sin cuerpo, sin habitación, sin referencias.

Solo estás allí.

Resumiendo:

  • El viaje astral es salir del cuerpo y moverte en un plano cercano al físico.

  • El “viaje a otros planos” es acceder a realidades completamente distintas.

Y curiosamente, esto último me resulta más natural.


¿Y si tú también lo has vivido?

Muchas veces estas experiencias pasan desapercibidas.

Ese zumbido antes de dormir, la sensación de caer, o ese momento en el que no puedes moverte al despertar… Puede que no sea “solo un sueño”. No hace falta ponerle etiquetas ni intentar provocarlo. En mi caso, nunca lo he buscado, simplemente ha ocurrido.

Se trata de observar, sin miedo, sin expectativas. Solo estar.

                                    💨💨💨💨

En el próximo artículo hablaré de la mejor forma posible de cómo diferenciar un sueño normal, un sueño lúcido y un viaje astral.

Además, me hace mucha ilusión que mi amiga Ana —que tiene mucha experiencia con viajes astrales— nos deje un comentario con su perspectiva. Seguro que su visión enriquecerá mucho la conversación.

Reuniones, espejos y silencios

  Hola alma compañera, esta entrada viene como hilo a una publicación de mi canal de Youtube Voz Corazón que habla sobre las reuniones de co...