Entradas populares

No caminaba sola, solo que no lo recordaba

 



Desde siempre he tenido la sensación y diría certeza (sin animo de sonar pretencioso), de no pertenecer del todo a este mundo.

Me costaba entender desde chiquitina, por qué se decían unas palabras mientras la energía que las acompañaba decía otra cosa distinta. Sentía la vida con mucha intensidad… y muchas veces no me sentía comprendida.

Crecí en una familia que me amaba, pero también escuché frases muy repetidas:
“tienes que ponerte una coraza”,
“no puedes sentir tanto”,
“el mundo es así”.

Y sí… la vida dolía. Mucho.

De niña, durante un tiempo, irme a dormir me aterraba.
Por las noches durante meses, aparecían presencias que me daban miedo, que me miraban a los ojos, me hacían muecas, burlas, que me paralizaban. Taparme hasta la cabeza no servía de nada. Estaban ahí.
Ir a la cama era una tortura.

Recuerdo  una conversación concreta con mi padre. Fue solo una vez, pero fue importante.
Él no entendía del todo lo que me pasaba, y aun así me dijo algo que, sin saberlo entonces, me sostuvo:

“Hablales. Diles que te dejen en paz. Vienen porque tienes miedo. Se alimentan de eso.”

Años después comprendí que aquellas palabras me confortaron más de lo que supe ver en ese momento. Algo en mí se sintió apoyado. Acompañado.
Con miedo, pero con una pequeña fuerza nueva, un día me atreví a hacerlo. No porque dejara de sentir miedo, sino porque ya no quería seguir huyendo, y con el tiempo ya en la adolescencia, cerré esa puerta. 

No podía hablar de todo aquello con el mundo, el mundo hablaba otro idioma. No encajaba en la realidad que me rodeaba.
Seguí con mis estudios, con la vida “normal”, aunque en el fondo sabía que esa parte invisible seguía ahí. Simplemente dejé de mirarla.

Y no fue hasta muchos años después, ya pasada la treintena, cuando algo dentro de mí dijo:  basta.
Me sentía como si estuviera atrapada en una prisión, dentro de mi propio cuerpo, sin libertad para una parte muy profunda de mí.
Había algo que llevaba tiempo llamando… y una parte de mi ser supo que ya era el momento.

No fue desde la ausencia de miedo.
Fue desde la conciencia.
El miedo seguía ahí, pero ya no estaba sola frente a él. Así que dejé de huir y me abrí, poco a poco como una sabia mujer me había aconsejado, a esa parte que había negado durante tanto tiempo.

Desde ahí comenzaron a aparecer presencias de luz. Ángeles, guías… cada uno puede llamarlos como sienta.
Para mí no fueron figuras lejanas ni solemnes, sino una presencia cercana, amorosa, muy humana en su forma de acompañar.
Un “estoy aquí contigo” constante. Un recordatorio de ese otro lado de luz amorosa que siempre había estado ahí. 

Nunca volví a caminar sola. 👼

Comparto esto aquí porque este blog quiere ser eso: un espacio íntimo.
Un lugar donde ir dejando, poco a poco, vivencias, reflexiones y formas de caminar acompañados por ese equipo de luz, por los guías, por los ángeles…
Todos sostenidos por esa Fuente amorosa —Dios, Vida, Luz— como cada uno quiera nombrarla.

La vida sigue siendo la vida. Hay caídas, hay días difíciles.
Pero cuando recuerdas que no estás sola, se vive desde otro lugar.
Desde el ser.

Quería compartirlo contigo, porque tú también tienes a tu equipo de luz... y podemos descubrirlo juntos. Ya que nuestros caminos no son "muy diferentes" y tus experiencias son las mías.......y viceversa. 

Si algo de esto te resuena, me encantaría que me cuentes cómo lo vives tú.
Este espacio es para eso: charlar con calma, acompañarnos.


9 comentarios:

  1. Que bonito, recuerdo que de niña también bloqueé todo eso que me asustaba, tanto que hasta hoy aun sigue esa barrera ahí, solo que cada vez voy haciéndome más consciente de ella y de que es momento de derrumbarla para poder darle espacio a mi SER en su totalidad. Gracias por acompañarme en este camino y por ayudarme a abrazar mis mayores miedos, darle luz a mis sombras e ir paso a paso entendiendo que no estoy sola en esta aventura de existir.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra saber que ahora te sientes acompañada y que esa barrera y miedo, pueden ir liberándose. ☺️

      Te mando un abrazo, Belkis. 🫂

      Eliminar
  2. Gracias a ti Bel, bienvenida esa apertura, incluso con miedo, libera tanto!!! somos como hormiguitas cada uno con nuestros miedos y dones que al fin y al cabo no son tan diferentes unos de otros. Que sigamos acompañándonos desde el no juicio y el reflejo del amor incondicional que ya habita en nosotros desde el estado espiritual.

    ResponderEliminar
  3. Me hace tanto sentido y me da tanto calma y amor tu mensaje 💗 Recuerdo que yo también vi cosas terroríficas y no podía creer que flos viera con los ojos físicos abiertos. Con el paso del tiempo eso ya no sucedió más. Mi familia también siempre me transmitió ser "fuerte" y "así es la vida" De alguna manera a ellos les funcionaba ver la vida así pero yo me sentía cada vez más confundida y perdida. Abrirme al mundo espiritual fué lo que realmente me permitió ir encontrando el sentido de la vida. Hoy no veo con los ojos físicos, pero he ido aprendiendo a "sentir con el ojo del alma" 💗

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por contar tu experiencia, Ale ☺️, así te puedo conocer un poco más y saber algo más de tu historia.

      La vida te estaba preparando para toda la gran labor que ibas a realizar con los animales y personas.

      Un abrazo grande 💜🤗

      Eliminar
    2. Ale, Me llega mucho lo que compartes 💗
      Qué hermoso que hayas ido encontrando tu manera de “ver con el ojo del alma”… eso es un verdadero regalo. ✨
      Sé lo que es sentirse perdido entre lo que se espera y lo que uno siente, y me emociona ver cómo tu apertura al mundo espiritual te ha dado calma, sentido y amor.
      Gracias por confiarme un pedacito de tu camino, me siento muy cerca de ti en estas palabras 💖

      Eliminar
  4. Sonia ✨, mi angelito encarnado.

    Me conmueve lo que relatas.
    Qué difícil tuvo que ser vivir con ese miedo y sin saber qué pasaba. Aunque ahora sabes que siempre estuviste sostenida por tu equipo de luz, qué necesario hubieran sido unos brazos que te dijeran lo que veías y que todo iba a estar bien.

    Juan te sostuvo a su manera, con ese amor incondicional que aún tiene por ti. 💖

    Elegiste un camino muy difícil aquí, eso me confirma lo que ya sé, que tu alma es extraordinariamente fuerte para sostenerlo y transmutarlo.
    Eres la mejor amiga y compañera que se puede tener.

    Eres amor, eres ejemplo, eres espejo, eres “magia” encarnada.

    Ahora ya sabes que nunca estarás sola, ni aquí, ni allí. ✨🌈💖

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tus palabras me envuelven en un abrazo que siento hasta el alma ✨
      Sí, fue un camino duro, pero sentir tu reconocimiento y cariño entre otros muchos, me recuerda lo acompañada que siempre he estado, aunque no siempre lo supiera.
      Gracias por ver mi luz y sostenerme con tu amor y tu mirada tan generosa. 🌈
      Tenerte cerca, aunque sea en palabras, es un regalo inmenso… me siento profundamente agradecida 💜✨

      Eliminar

Alma compañera,
si te nace compartir algo, cuéntame
Aquí estoy.

Reuniones, espejos y silencios

  Hola alma compañera, esta entrada viene como hilo a una publicación de mi canal de Youtube Voz Corazón que habla sobre las reuniones de co...